Al 50% de la gente que pide vino no le gusta y sólo lo hace para aparentar ser interesante

El ocio, los platillos exquisitos y las ganas de pasar tiempo con nuestra familia y amigos en ocasiones no llevan a llevan a situaciones que no nos son te todo familiares, que no son lo nuestro. Lo cierto es que salir a comer o cenar nos fuerza a tomar decisiones que son condicionadas en algún punto por los que están a nuestro alrededor.

Hoy en día pedirse un vino está de moda, pero, ¿realmente nos gusta o muchas veces solo lo hacemos para quedar bien?

Estudios
Un estudio llevado a cabo en la Universidad del Vino, en Aranda de Duero, ha revelado lo que en el fondo, todos ya sabíamos pero simplemente no nos atrevíamos a admitir. El 50% de las personas que ordenan vino en bares y restaurantes en realidad no gustan del vino, sólo lo hacen para parecer más cultos e interesantes.

Entre los vinos que más tiende a ordenar la gente y que más asco les da en realidad, se encuentra el tinto, el blanco y el rosado. Es decir, todos. El 50% de los encuestados admitieron que se pedirían con gusto una bebida cola por su sabor, en vez de vino, pero no se atreven por el qué dirán.


La genética tiene mucho que ver en las preferencias por las bebidas alcohólicas. Esa es la conclusión principal de los investigadores de la Universidad de Pennsylvania (EEUU) en un estudio que ha sido publicado en la revista Alcoholism: Clinical & Experimental Research y que señala que la predisposición a este tipo de bebidas no viene determinada por los receptores del sabor amargo.


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